El 14 de
octubre de 2026, tuvimos la suerte de contar con la inestimable colaboración de
nuestra compañera de tertulia Sara González- Adalid. El tema sobre la vida de
Carmen Conde, para nosotras tiene un especial interés por muchos motivos: era
una excelente escritora, fue la primera mujer académica de la lengua en España,
y además nació en Cartagena.
Llegó al
mundo en el seno de una familia de escasos recursos, el 15 de agosto de 1907.
Parte de su niñez transcurrió en Melilla, (entre 1914 y 1920), después regreso
a Cartagena. Trabajó como calquista de planos y estudió magisterio en Murcia.
Por su carácter impetuoso y tal vez con matices de artista vivió su infancia
enfrentada a su madre, que no veía con buenos ojos el espíritu emprendedor de
su hija, contrario a las costumbres de la época, donde una mujer debía
limitarse a atender el hogar y la familia. Se supone que tenía una mejor
relación con su padre, pero este no siempre estuvo a su lado por motivos
laborales.
En 1927
conoció al poeta cartagenero Antonio Olivier Belmás con quien se casó en 1931.
Juntos fundaron la Universidad Popular de Cartagena, un proyecto innovador para
acercar la cultura a los sectores más desfavorecidos de la ciudad como la clase
obrera o las mujeres. El estallido de la guerra civil acabó con sus
expectativas y tuvo que vivir escondida durante una temporada. Su imperiosa
necesidad creativa le obligó a escribir bajo seudónimos y finalmente se instaló
a vivir en Madrid. Falleció a los 88 años.
Nana de la niña.
Si en mis
brazos te durmieras
con el sueño de los ángeles
te cantaría amor mío más canciones que tú sabes.
Porque
acabas de nacerme como el pájaro a la rama
y mi voz ha de llevarte en
el árbol de mi alma.
Si quisieras
despertar besaría en tu frente los
arroyos que resbala
el cielo, hasta el poniente.
Déjame que
te contenga
como el agua de las fuentes
que rezuman desde el barro
estos soles tan ardientes.
Duérmete sin
que te alcancen los corales de la vida,
que
eres tú lo que yo velo
mientras te encuentras dormida.

