La
princesa de Éboli
Ayer nos
presentó nuestra contertulia Pilar Sánchez Marcos una interesante reseña sobre
la vida de Ana de Mendoza y de la Cerda, Princesa de Éboli, un personaje de la
Historia de España que todas, más o menos ya conocíamos por el detalle de
aparecer siempre en las imágenes que de ella nos han llegado con el famoso
parche cubriéndole el ojo derecho, pero poco más.
Nos ha
descrito su biografía, la de una mujer protagonista en la España de los
Austrias, de su poder, intriga y caída en la corte de Felipe II, de cómo pasó
de ser dueña de casi media España a morir con apenas 51 años olvidada por todos
y acompañada tan solo por su hija menor, Ana.
A lo
largo de la tarde, Pilar nos ha ido descubriendo diferentes cuestiones, como
que siendo niña sufrió un accidente cuando practicaba esgrima con uno de sus
pajes, que cubría ese ojo con un parche negro, no como señal de luto y
tristeza. Nos habló de como la realeza y también la nobleza pudiente vestían de
color negro, el conocido color “negro español” de muy costoso precio porque
solo se conseguía de un tinte muy especial traído de Campeche (México)y para
envidia de las cortes europeas y siempre lo lucían los monarcas de la corona
española.
Con
apenas doce años, su padre la casó con un caballero de treinta y siete, noble y
valido del futuro Felipe II, que Ana tuvo diez hijos, si bien cuatro de ellos
fallecieron siendo muy niños, que fue amante de Antonio Pérez, secretario del
rey y conocedor de todos los secretos de Felipe II.
A la
muerte de Juan de Escobedo son acusados ambos y mientras Antonio Pérez consigue
huir primero a Aragón y posteriormente a Francia, la princesa de Éboli es encerrada,
primero en la fortaleza de Pinto y luego en el castillo de Torremocha (En este
mismo castillo estuvo encerrado varias décadas antes el cardenal Cisneros)
Pilar
Sánchez Marcos nos ha ido narrando durante la tarde diferentes intrigas
palaciegas ocurridas en torno a este personaje, de su carácter distinto a lo
que imaginamos le correspondía a una dama de su época. Tras quedarse viuda
ingresa en uno de los conventos de Teresa de Jesús, pero bajo sus condiciones:
Vivir en la clausura, pero sin abandonar sus criados, sirvientes y pajes.
Saliendo y entrando, recibiendo visitas, lo cual no era lo que pensaba Teresa
de Jesús digno de los principios del Carmelo.
En 1581 por orden del rey Felipe II, abandona el
castillo de Torremocha y la encierran en su propio palacio, pero tapando
puertas y ventanas, salvo una que daba a la plaza y aun ahora a esa reja la
llaman en el pueblo “el balcón de la princesa tuerta”
La
princesa de Éboli permaneció encerrada once años en su palacio de Pastrana con
la única compañía de su hija Ana, hasta que murió en febrero de 1592 a la edad
de 51 años. Está enterrada junto a su marido Ruy Gómez de Silva en la cripta de
la colegiata de Pastrana.
Demos
gracias a Pilar por la tarde tan agradable, en la que se nos pasó el tiempo
escuchando esta historia, de la cual algunas sabíamos, pero habíamos olvidado y
otras descubrimos ´diferentes momentos históricos del Siglo de Oro.





