LAS
PREMONICIONES
El 29 de
enero de 2026, tuvimos la suerte de contar con la intervención de nuestra
compañera de tertulia Dori Martínez Bergman. Nos habló de las profecías y las
premoniciones. En ambos casos aparece la sensación de que algo va a ocurrir.
Según la
sicología nuestro cerebro tiene la posibilidad de predecir en virtud de las
experiencias vividas, que además generan reacciones en fragmentos de segundo,
eso nos permite tener “corazonadas” que a veces se cumplen y a veces no.
Nosotros podríamos interpretarlo como premonición si llega a realizarse.
El
presentimiento de que algo va a pasar puede generar ansiedad. También están los
sueños que pueden ser premonitorios y se viven intensamente, pero necesitan de
interpretación. Es cuando se produce el desenlace que lo relacionamos con el
indescifrable sueño.
La premonición
suele ser un pensamiento sosegado y puntual con la seguridad de que no se busca
tensión. Simplemente el suceso está ahí y va a tener lugar. Es un aviso
individual y privado.
En contraposición
las profecías se refieren a destinos de naciones, sociedades, religiones, o
para todo el mundo. Utilizan un lenguaje simbólico o metafórico que permite
varias interpretaciones según la época. Solo se entienden cuando el evento ya
ha ocurrido, lo que le da apariencia de capacidad de acierto. Si un líder cree
abiertamente una profecía puede tomar decisiones que terminen provocando su
cumplimiento.
Ejemplos: Nostradamus
predijo a Hitler, el 11S, y el Coronavirus entre otras catástrofes.
Las profecías
del siglo XXI son de tipo tecnológico: el avance de la inteligencia artificial
y los modelos climáticos.
Y por encima
de todo esta la sospecha de que determinadas personas tienen una sensibilidad o
una disposición especial para presentir acontecimientos con mayor intensidad
que los demás.