sábado, 6 de octubre de 2018

¡El curso ha comenzado!



El curso en la tertulia Athenea ya ha comenzado. El pasado jueves nos reunimos unas cuantas tertulianas sin un orden del día previo, ni falta que hacía. Con algunas habíamos coincidido esa misma semana, de otras, no sabíamos nada desde Junio, pero allí estábamos llenas de noticias, aunque el WhatsApp  ha estado echando humo todo el verano (habrá que hacer un estudio detallado sobre el uso y abuso de esta herramienta).
María Rosa y Carmen nos leyeron unos escritos muy entrañables sobre dos temas muy distintos: uno muy emotivo y el otro ocurrente y divertido.


Hubo un amago de curso para orientar al mayor número posible de compañeras a participar en este blog, nos informamos de las dolencias y accidentes de algunas ausentes (¡que se mejoren y se reincorporen lo más pronto posible!) y por mayoría absoluta fue elegida como coordinadora Ana Martínez, la cual, rápidamente se hizo cargo del cargo y se encargó de ponernos las pilas, elaborando el trimestre con sus posibles trabajos, sus visitas y no recuerdo bien si mencionó la comida de Navidad, pero de no ser así debería empezar a localizar el lugar, menú, día y hora porque se nos echa el tiempo encima y luego todo son prisas.
          ¡El curso ha comenzado!









sábado, 8 de septiembre de 2018

Se acaba el verano



Aun quedan días, según el calendario, pero el verano se acaba y nos empuja para que abandonemos la playa y volvamos a las rutinas de todos los años.

Así estaba el Mediterráneo, ayer por la mañana, para que nos lleváramos una buena imagen y un buen recuerdo.


Luego, al atardecer, nos avisaba que el lebeche dejaba paso al levante para que nos fuésemos olvidando de los hermosos atardeceres del chiringuito.



 Esta mañana ha llovido y no hemos podido bajar a la playa, tan solo desde la distancia nos hemos despedido, tanto del mar menor como del mar mayor con estas imágenes de Encarnita.




Y al atardecer, entre chubasco y chaparrón y con el sol ocultándose entre las nubes, éste me ha regalado esta ultima imagen del verano.

lunes, 16 de julio de 2018


Unus pro ómnibus, omnes pro uno




Las reuniones de la Tertulia Athenea terminaron en Junio y se reanudarán en Octubre, pero la Tertulia no se disuelve durante el verano, porque continúa viva. Ser miembro de esta tertulia tiene una serie de obligaciones que todas debemos cumplir, como acudir con asiduidad a las reuniones semanales, elaborar y presentar un trabajo al menos durante el curso y poco más. En contraprestación, todas y cada una de las tertulianas, por el simple hecho de serlo, tiene derecho a disfrutar de una serie de prerrogativas diversas como ser querida, apreciada, respetada y mucho más y todo ello durante los trescientos sesenta y cinco días del año.

Resultado de imagen de todos para uno uno para todos

No importa que se hayan acabado los encuentros semanales, que cada cual esté pasando los meses de vacaciones en diferentes lugares del país, no importa. La Tertulia Athenea es algo más que un encuentro semanal a lo largo del curso y ya hemos comentado en otras ocasiones que el WhatsApp es el fluido que alimenta a este grupo o quizás sea como la tela de araña que nos engancha y enreda como a moscas y por una cosa u otra escribimos sobre todo lo divino y humano; puede ser para felicitar a alguna por un aniversario, mostrar las imágenes de un viaje, el nacimiento de un nieto, la enfermedad de un familiar… todo vale para recordarnos que somos algo más que conocidas, amigas o familia, somos algo más: Somos la Tertulia Athenea.


Los encuentros de la tertulia continúan fuera de su lugar oficial gracias a los whatsapps que nos convocan para un encuentro alrededor de una mesa en alguna cafetería del centro, las partidas de continental son también buenas excusas, así como el estreno de una película. El caso es no perder el contacto durante el largo periodo vacacional y de vez en cuando, como las olas del mar, (como se nota que estoy escribiendo desde la playa) nos acercamos, nos alejamos, pero nunca dejamos de mantener la relación cariñosa entre todas nosotras. Buena prueba de ello han sido estos últimos días acompañando a nuestra compañera Carmen Marín. Nos ha dolido a todas, lo hemos sentido todas y cada cual dentro de sus posibilidades ha estado ahí, junto a ella y toda su familia.


La tertulia Athenea debería hacer propio el lema nacional de Suiza: “Unus pro ómnibus, omnes pro uno”, frase latina que significa “Uno para todos y todos para uno” y que Alejandro Dumas hizo popular en su novela Los tres mosqueteros.

martes, 10 de julio de 2018

María Cascales

Esta noticia, leída hoy en la prensa local, me ha parecido digna de copiar aquí, aunque María Cascales se merece mucho más.

La investigadora y científica cartagenera descubre la placa en la calle que el municipio le ha dedicado, en el lado norte de Antiguones
Una de las calles del campus universitario de la Muralla ya lleva el nombre de una de las científicas más eminentes que ha dado Cartagena. La doctora en Farmacia, investigadora e Hija Predilecta de la ciudad, María Cascales Angosto, descubrió ayer en la fachada norte del antiguo Cuartel de Antiguones, sede de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación de la UPCT, la placa que da su nombre a la vía que une el paseo de la Muralla de Carlos III con las calles Lagueneta, Antiguones y de la Linterna.
María Cascales Angosto, nacida en Cartagena en 1934, fue la primera mujer española que accedió a una academia científica: fue en 1987, a la de Farmacia. Doctora en esta rama de las ciencias de la salud e investigadora especialista en bioquímica clínica del CSIC, ha publicado numerosos trabajos y libros, así como dirigido tesis doctorales. Está en posesión de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio y el título de Doctora Honoris Causa por la UNED, entre otros reconocimientos civiles y académicos. El Ayuntamiento de Cartagena le entregó en abril de 2010 el título de Hija Predilecta de la ciudad.
«Este alto honor que hoy recibo no hubiera tenido lugar si no hubiera contado a lo largo de mi vida con el estímulo de mis padres y hermanos. Mi agradecimiento a quienes hoy habéis venido a acompañarme y felicitarme en este importantísimo momento de mi vida», destacó Cascales al descubrir la placa de la que ya es su calle.
Desde que recibió la más alta distinción que Cartagena entrega a sus hijos, hace ocho años, han sido numerosas la veces que la doctora Cascales ha vuelto para colaborar en cuantas cuestiones le han solicitado las instituciones locales. Ayer, emocionada, expresó su satisfacción por que este reconocimiento le llegue en vida. Y así se lo agradeció a la alcaldesa, Ana Belén Castejón, pero también a sus predecesores, José López y Pilar Barreiro.
Previamente, Castejón destacó el papel que han jugado las mujeres en la historia de Cartagena y la necesidad de reflejar su labor en el callejero. Para la alcaldesa, Cascales era un caso digno de destacar ya que en un mudo de hombres supo labrarse un futuro como investigadora, siendo la primera mujer que ingresó en la Academia de Farmacia.
Después del verano, otra calle de la misma zona del casco histórico llevará el nombre de la Hija Adoptiva de Cartagena Rosario Juaneda.

viernes, 22 de junio de 2018






Voy a ser aún más breve que el otro día, porque aunque tengo mil cosas pendientes que hacer, no quiero dejar de comentaros mi tarde de ayer.
Estuve toda la semana dudando entre ir a casa de Danielle, que tan amablemente nos abría las puertas de su nueva casa y acudir, como todos los años, a la celebración de Verso y Fuego en la Universidad Popular.
Cuando Aurora me obsequió con el libro de poemas de Josefina Soria y la UP me comunicó que acudiría Marisa López Soria a recitarnos poemas en la tarde de Verso y Fuego, ya no dudé: Busque el poema preferido por mí y por varias de vosotras y al mostrárselo a Marisa, se emocionó grandemente y me invitó a recitarlo ya que ella no se sentía capaz de leerlo.
Ante todos los presentes al acto os mencioné, Marisa os recordaba a casi todas y aunque no estabais allí, si estabais realmente acompañándome a recitar este bello poema.

TIEMPO EN CALMA

                           Alguna vez te llamo
                           para decirte que no quiero nada.
                           Estás cerca de mi, quizá pensando
                           e insistente pregunto ¿ duermes ?
                           Invariablemente niegas.
                           Entonces yo sonrío
                           para decirte que no quiero nada.
                           ¡Tantas veces te llamo ....!
                           Te nombro quedamente
                           y tú te inclinas para darme un beso.
                           Te digo como siempre
                           que hueles de una forma que me gusta.
                           Que tienes un aroma de hombre bueno 
                            y debo sonreir, pues que te vuelves
                            y mi mano acaricias. ¿ Estás bien ?
                            --me preguntas--y el cuarto oscurecido
                            que vela el paso de los años toma
                            la pregunta con gozo. Esta pausa
                            nos devuelve el ayer como un racimo
                            de errores y verdades. Vamos juntos.
                            Estamos avanzando a un mismo tiempo.
                            Sin arrogancia, en calma, comprendiendo...
                            Entre los dos, apenas somos un deseo ahora.
                            Es por eso que alguna vez te llamo
                            para decirte que no quiero nada.
                            Es sólo cerciorarme que me escuchas.
                            Que estás ahi. Que tengo
                            tu respuesta al alcance de la vida.
                                                        Josefina Soria Hernández.


Los alumnos del Bazar de Letras que organiza la Universidad Popular del Ayuntamiento de Cartagena, se reunieron este jueves en torno al fuego y la literatura para culminar un curso lleno de letras y emociones. Los cuentos de Marisa López Soria, los versos de su madre, Josefina Soria, y el fuego sirvieron de marco literario para cerrar el curso 2017/2018, en el que los asistentes al Bazar han leído novedades editoriales, han analizado el reflejo de las relaciones interraciales en la Literatura Norteamericana y han conocido la Literatura Contemporánea Danesa ya que Dinamarca es el país invitado a La Mar de Letras de este año.
La autora murciana presentó su último trabajo, ‘La huella’, realizado en colaboración con la ilustradora Eva Poyato. Un cuento ilustrado que habla del amor que surge entre Elefante y Pececito, una amistad que pese a la incomprensión de sus congéneres ellos disfrutarán con libertad y felices. La huella habla del recuerdo que seres maravillosos dejan en nosotros a lo largo de nuestras vidas. Es el relato de un amor incondicional entre diferentes que luchan por la aceptación y la libertad, un relato de generosidad y gratitud a esos amores fallidos pero que perduran siempre.
Los alumnos del Bazar de Letras y López Soria charlaron sobre la importancia de los cuentos y sus enseñanzas para el público adulto con obras como La huella que, pese a estar dedicada a un público escolar, tiene una lectura adulta. Este cuento aúna la maestría narrativa de Marisa López Soria con las ilustraciones en acuarela de Eva Poyato, creando una historia que, con gran sensibilidad, habla de amores felices, seres maravillosos que dejan, imborrable, su huella de por vida.
Al finalizar el encuentro, los asistentes participaron un año más en la tradicional ceremonia del fuego al que arrojaron sus deseos para que se hagan realidad.
    



lunes, 18 de junio de 2018



¡El Curso ha terminado!

Voy a ser muy breve hoy, porque se acaba el Curso 2017-2018 de nuestra Tertulia, porque se acerca el verano sin que la primavera se haya portado como una primavera decente se portaría y porque al fin y al cabo esto no va a ser un "hasta el Curso próximo" gracias al uso y abuso de nuestros whatsApps que continuarán llegando a lo largo del verano.
Alguien habrá elaborado ya el resumen de actividades de la Tertulia Athenea y habrá contado que hemos escuchado a tertulianas tratando las cuestiones más diversas, siempre interesantes, que nos han visitado invitados exponiéndonos todo tipo de temas, que hemos hecho viajes, visitado museos, exposiciones, estrenos y bla, bla, bla.
Lo que no creo que aparezca en ese dossier culto, es lo bien que lo hemos pasado en las comidas y sobremesas o simplemente en el momento de rematar las reuniones semanales con bombones o montaditos o en casa de alguna tertuliana. Tampoco aparecerán determinadas fotos y vídeos de nuestra poetisa oficial, porque esos temas no son los adecuados para una tertulia seria como la nuestra y mucho menos repetirá lo que se escribe en ese whatsApp que tiene poquísimas normas o tal vez sólo una y es que a medianoche se acaba. (Como dicen de Las Vegas: "Lo que se cuenta en el whatsApp, se queda en el whatsApp")
No voy a seguir desvelando más secretos de la vida privada de esta tertulia, de lo que ocurre entre bambalinas, aunque quizás esa sea la verdadera razón por la que seguimos reuniéndonos jueves tras jueves, aunque llueva, haga frío o precisemos un Paracetamol o un Nolotil para salir de casa. 
Si sigo escribiendo, me va a pillar el verano clausurando este Curso 2017-2018 o presentando el siguiente, así que lo dicho ¡El Curso ha terminado! Todo el mundo "ha progresado adecuadamente" y tiene derecho a vacaciones, aunque os recuerdo que a pesar de todo ¡Repetiremos!

NOTA: Las imágenes que pensaba acompañar al texto no han superado la censura. ¡jajajaja!